La depresión en la adolescencia


La depresión en la adolescencia

La adolescencia es una etapa muy delicada de la vida de un joven, ya que se trata de un período de cambios, tanto físicos como mentales, a los que muchas veces cuesta adaptarse: no en vano, es la época en la que se abandona la infancia, en un intento de llegar a la madurez, un proceso que no es fácil para el adolescente y que deriva, en ocasiones, en una depresión.

Causas de la depresión juvenil

La depresión en la adolescencia se debe no sólo a estos cambios, sino que los mismos pueden causar estrés: el proceso de madurez conlleva un estado anímico depresivo a causa de las hormonas sexuales que comienzan a despertar.

Este estado también puede deberse a factores externos, como una ruptura amorosa, lo que supone un duro golpe para la ya baja autoestima del adolescente, muy autocrítico.

¿Cómo detectar una depresión juvenil?

El estado anímico depresivo y la baja autoestima hacen que, en ocasiones, sea complicado saber si un adolescente tiene auténtica depresión o es el comportamiento habitual de esta fase vital.

La sintomatología para detectarla es la siguiente: una depresión anímica persistente (el comportamiento habitual del adolescente incluye altibajos), malas relaciones con la familia y los amigos, consumo de drogas, inestabilidad en el rendimiento escolar, etc.

También se ha de controlar si el joven duerme muchas horas o si ha cambiado sus hábitos alimentarios (que pueden desembocar en trastornos como la bulimia), ambos signos muy comunes de la depresión. Una inusitada obsesión con la muerte también nos debe alertar: el joven puede tener pensamientos suicidas.

¿Cómo tratar la depresión adolescente?

Conviene consultar con un especialista, si sospechamos que el adolescente padece depresión, para que lo diagnostique adecuadamente. En el caso de que la respuesta sea positiva, es de rigor comenzar inmediatamente el tratamiento adecuado.

Este tratamiento suele ser similar al que se realiza para curar la depresión en los adultos, y, generalmente, incluirá psicoterapia y una medicación antidepresiva, como el conocido Prozac.